Para los mas jovenes este es un dicho que hemos escuchado desde siempre en toda reunión o actividad.
Su origen es incierto, de hecho hay varias versiones pero da lo mismo. Se ha propagado y nos identifica plenamente.
En su esencia, aunque es una frase muy corta, deja muy claro que la realización profesional de un hijo que hace lo que le gusta y por ende lo hace bien, proyecta esa alegria y orgullo que todo padre anhela.
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